La reparación es un acto de amor hacia Dios, ofendido por el pecado del mundo. La penitencia es el camino que nos ayuda a volver a Él con un corazón humilde. Estas devociones nos invitan a unirnos a Cristo, especialmente en su Pasión.
Oración para reparar las ofensas hechas al Corazón de Jesús. Practicar los primeros viernes de mes y la comunión reparadora.
Devoción al Sagrado Corazón revelada a Santa Margarita María. Comulgar 9 primeros viernes seguidos.
Devoción al Inmaculado Corazón de María (Fátima): confesión, rosario y meditación.
Ofrecer la Sangre de Cristo por los pecadores. Interceder por almas en peligro.
Meditación de la Pasión de Cristo. Especialmente los viernes y en Cuaresma.
Acompañar a Jesús en Getsemaní. Una hora de oración, silencio y adoración.
Sacrificio voluntario ofrecido a Dios mediante ayuno, privaciones y dominio de sí.
La reparación no es tristeza... es amor que responde al Amor. La penitencia no es castigo... es camino de conversión.
«Haced frutos dignos de conversión.» (Mt 3,8)