Los Ángeles son criaturas espirituales creadas por Dios para servirle y ayudarnos en el camino de la salvación. Nos protegen, nos guían y nos acompañan constantemente. La Iglesia nos enseña que cada persona tiene un Ángel de la Guarda.
El ángel asignado por Dios a cada persona desde su nacimiento. Hablarle diariamente, pedir su ayuda y protección.
El príncipe de los ejércitos celestiales. Pedir protección contra el mal en momentos de tentación.
El mensajero de Dios (anunció a María). Pedir claridad y guía para escuchar la voz de Dios.
Ángel de la sanación y del camino. Pedir salud y guía en decisiones.
La jerarquía celestial: Serafines, Querubines, Tronos, Dominaciones, Virtudes, Potestades, Principados, Arcángeles, Ángeles.
Los Ángeles no son ideas... son realidades vivas que nos acompañan. Dios, en su amor, nos ha dado estos guardianes para no caminar solos.
«Porque a sus ángeles mandará acerca de ti.» (Sal 91,11)