📖 Primera Lectura
2 Timoteo 1:1-3, 6-12
1
Pablo, apóstol de Cristo Jesús por voluntad de Dios para anunciar la vida prometida que hay en Cristo Jesús,
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a Timoteo, mi querido hijo: gracia, misericordia y paz de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús, Señor nuestro.
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Doy gracias a Dios, a quien sirvo, como mis antepasados, con una conciencia pura, porque continuamente te tengo presente en mis oraciones noche y día.
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Por esta razón, te recuerdo que tienes que reavivar el don de Dios que recibiste por la imposición de mis manos,
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porque Dios no nos dio un espíritu de timidez, sino de fortaleza, caridad y templanza.
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Así pues, no te avergüences del testimonio de nuestro Señor, ni de mí, su prisionero; al contrario, comparte conmigo los sufrimientos por el Evangelio con fortaleza de Dios,
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que nos ha salvado y nos ha llamado con una vocación santa, no en razón de nuestras obras, sino por su designio y por la gracia que nos fue concedida por medio de Cristo Jesús desde la eternidad.
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Esta gracia ha sido mostrada ahora mediante la manifestación de Jesucristo nuestro Salvador, que ha destruido la muerte y ha revelado la vida y la inmortalidad por medio del Evangelio,
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del que yo he sido constituido predicador, apóstol y maestro.
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Y ésta es la razón por la que padezco esas cosas; pero no me avergüenzo, pues sé en quién he creído, y estoy seguro de que tiene poder para conservar mi depósito hasta aquel día.
🎵 Salmo
Salmo 123:1-2
1
Canto de las subidas.
A Ti levanto mis ojos, a Ti que estás sentado en los cielos.
2
Como los ojos de los esclavos
miran a las manos de sus señores, como los ojos de la esclava, a la mano de su señora, así miran nuestros ojos al Señor, nuestro Dios, hasta que se apiade de nosotros.
📖 Otra Lectura
2 Macabeos 7:1-2, 9-14
1
Sucedió asimismo que siete hermanos, que habían sido detenidos con su madre, eran obligados por el rey a comer carne de cerdo prohibida, flagelándoles con látigos y vergajos.
2
Uno de ellos, haciendo de portavoz, habló así:
—¿Qué quieres preguntarnos o saber de nosotros? Estamos dispuestos a morir antes que transgredir las leyes de nuestros padres.
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Estando en el último suspiro dijo:
—Tú, malvado, nos borras de la vida presente, pero el rey del mundo nos resucitará a una vida nueva y eterna a quienes hemos muerto por sus leyes.
10
Después de éste comenzó a ser torturado el tercero, y, cuando se lo mandaron, sacó inmediatamente la lengua y extendió voluntariamente las manos.
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Y dijo con dignidad:
—De Dios he recibido estos miembros, y, por sus leyes, los desprecio; pero espero obtenerlos nuevamente de Él.
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De esta forma el rey mismo y los que le acompañaban quedaron admirados de la valentía del joven, como si no diera ninguna importancia a los tormentos.
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Muerto éste, empezaron a torturar al cuarto aplicándole los mismos tormentos;
14
y cuando estaba en las últimas habló de este modo:
—Es preferible morir a manos de los hombres con la esperanza que Dios da de ser resucitados de nuevo por Él; para ti, en cambio, no habrá resurrección a la vida.
📖 Otra Lectura
Salmo 124:2-5, 7-8
2
si el Señor no hubiera estado a favor nuestro
cuando los hombres se alzaron contra nosotros,
3
nos habrían tragado vivos
en el ardor de su ira;
4
nos habrían arrastrado las aguas,
el torrente nos habría sumergido;
5
nos habrían sumergido las aguas impetuosas.
7
Nuestra alma, como un pájaro,
se escapó del lazo de los cazadores: el lazo se rompió y nosotros escapamos.
8
Nuestro auxilio es el Nombre del Señor,
el que hizo cielo y tierra.